Manifestaciones en Francia

Si había tres millones, te dirán que había cien mil.

Tengo que ser pesimista porque a pesar del número, las convicciones que los mueven van desde lo insuficiente hasta lo mediocre. Se ven carteles de “libertad”, pero esas mismas personas no claman por libertad cuando todo el año nos roban a nuestros hijos cada mañana, debilitando nuestros vínculos, interrumpiendo la transmisión natural de cultura entre generaciones (de donde salen desarraigos, y que deja a nuestros hijos “vendidos” ante la industria de la cultura), sustituyéndola por una “educación científica” que servirá a su Organización Científica del Trabajo (competencia obligatoria / especialización forzosa).

Nuestra historia ha sido falsificada. En general desconocemos los 1.000 años de asamblearismo que nos han precedido, y nuestras protestas se reducen a exigir un aparato estatal “liberado de tipos malos”.

Pero el aparato estatal es negativo en sí mismo, nos resta cualidades por delegación. Un aparato de funcionarios que nos soluciona la vida, gestiona nuestros asuntos, nos cuida, nos educa, etc., reduciéndonos a ejecutar tareas monótonas durante 10 horas al día para recibir un salario y comprar todo lo que necesitamos. NOS ESTÁ ATROFIANDO. Nuestras vidas carecen de sentido, el consumo de drogas y anti-depresivos está por las nubes, así como los suicidios (3.500 al año en España).

La solución no es purgar el aparato de “tipos malos” (principal argumento del conspiracionismo), sino tomar las riendas de nuestras vidas, EN COMUNIDAD, recuperando las formas de convivencia que la solución de todas nuestras necesidades permitía.

Y para ello nada mejor que empezar por descubrir nuestra HISTORIA FALSEADA, para que comprendamos que efectivamente se puede, y se debe.

Descubran porqué las editoriales se niegan a editarle libros a este hombre, y las librerías (algunas) se niegan a venderlos (cuando ha conseguido editarlos por su cuenta). Descubran SU PASADO OCULTO:

Documental Seat 600: Genocidio disfrazado de modernidad. Félix Rodrigo

Recuperar el Comunal y rehacer lo comunal. Félix Rodrigo

El Minotauro en Alcasser. Félix Rodrigo entrevista a Antonio Hidalgo

La Segunda República contra el Común. Félix Rodrigo

La islamofilia de nuestras élites

Creo que esto habla por sí. El ponente es un islamólogo (islamófilo), invitado al Segundo Congreso Masónico Nacional, “Gran Logia de España”.

Sabemos que el período de Franco fue apoyado por los poderes árabes (1), y que el posterior reinado de Juan Carlos I siguió esa “buena relación” (sumisión). A dicho rey le otorgaron el Toisón de Oro, quiere decir, que es un masón de máximo nivel, sometido al poder árabe.

Que Europa está siendo islamizada a gran velocidad es una realidad palpable, extinguidos sus pueblos autóctonos por baja natalidad y reemplazados por personas procedentes en su mayoría de países árabes. A lo que se añade esta ya demasiado evidente adoración por el Islam de nuestras élites. Hace pocos años no era tan evidente, podías encontrar muchas personas sosteniendo incluso que “los árabes no invadieron jamás España”, sino que fue una “sucesión de revoluciones” que nos metieron en el Islam por “voluntad popular”.

No suelo consultar los canales de estas personas que otorgan a masones, judíos y jesuitas todo el poder de este mundo, porque se limitan a señalar lo superficial, la fachada propagandística del poder, la simbología, etc. y no profundizan en el fondo ideológico que sostiene el conjunto. Pero me gustaría saber si hablan también de esta “relación” tan estrecha con los poderes árabes, ¿en qué lugar quedarán los Jesuitas cuando la mayoría religiosa europea sea musulmana? ¿qué harán estos conspiracionistas con sus contenidos? mutis por el foro.

La Iglesia Católica es una herramienta estatal que ha cumplido su función perfectamente, y que a día de hoy está siendo liquidada en funciones y llegará a ser reemplazada. ¿Piensan que las élites católicas se van a quejar? NO, ¿se quejaron cuando las Desamortizaciones del Clero? NO. Conscientes de su papel, supieron amoldarse, y lo harán de nuevo, se cambiarán la chaqueta, como si no hubiera pasado nada.

(1) El impresentable punto de vista que habla del “uso del Moro” por “ambos bandos”, quiere decir, que se olvida totalmente del Mundo Rural, como si el Mundo Rural hubiese pertenecido a alguno de esos “dos bandos” (que en realidad, en las alturas, eran el mismo). Tanto el Franquismo como La República eran EL ESTADO, contra el Mundo Rural, que todavía acogía a gran parte de la población del territorio.

Todas las guerras de los últimos 200 años (al menos 5), tuvieron el mismo objetivo de fondo, destruir el Mundo Comunitario y encerrar al Pueblo en ciudades, volver a la esclavitud urbana, en imitación del Mundo Clásico. Recuperar todo su poder sobre el Pueblo.

El sueño del cristalero

<< ¡Y no olvides jamás que no hay en la tierra mano tan poderosa que no pueda ser humillada por la mano de Alah, que la domina! >>

Estoy leyendo el engendro titulado “Las mil y una noches” y no puedo resistir el mostrarles más ejemplos de la brutalidad que ese texto encierra, antes de terminarlo.

La hija del visir, de nombre Schehrazada, continúa con sus interminables historias, en las que lo único que triunfa y que hace prevalecer “el bien” es la autoridad, mediante la violencia, ya sea en forma de amenaza o como castigo, a veces expuesto en público. Nos muestra una sociedad horrible donde todos buscan riquezas y placeres pasando por encima de los demás. Es la completa victoria de la jerarquía: que desde el más pobre al más rico tengan todos las mismas metas, las mismas convicciones.

Una sociedad donde el esclavismo y la castración de los varones (Eunucos) cuentan con el visto bueno de Aláh. Se nos suele hablar de la castración femenina (muy real) pero la castracción masculina que se da en el Mundo Islámico es sistemáticamente ocultada.

Este relato es el sueño de un simple cristalero que espera ganar mucho dinero con su mercancía:
<< Y mientras mi mujer se pasee por el salón con todas sus preseas, más resplandeciente que la luna llena del mes de Ramadán, yo permaneceré muy serio, sin mirarla siquiera ni volver la cabeza a ningún lado, probando con todo esto la entereza de mi carácter y mi cordura. Y cuando me presenten a mi esposa, deliciosamente perfumada y con toda la frescura de su belleza, yo no me moveré tampoco. Y seguiré impasible, hasta que todas las damas se me acerquen y digan: “¡Oh señor, corona de nuestra cabeza! aquí tienes a tu esposa, que se pone respetuosamente entre tus manos y aguarda que la favorezcas con una mirada. Y he aquí que, habiéndose fatigado al estar de pie tanto tiempo, sólo espera tus órdenes para sentarse”. Y yo no diré tampoco ni una palabra, haciendo desear más mi respuesta.

Y entonces todas las damas y todos los invitados se presentarán y besarán la tierra muchas veces ante mi grandeza. Y hasta entonces no consentiré en bajar la vista para dirigir una mirada a mi mujer, pero sólo una mirada, porque volveré enseguida a levantar los ojos y recobraré mi aspecto lleno de dignidad. Y las doncellas se llevarán a mi mujer, y yo me levantaré para cambiar de ropa y ponerme otra mucho más rica. Y volverán a llevarme por segunda vez a la recién casada con otros trajes y otros adornos, bajo el hacinamiento de las alhajas, el oro y la pedrería y perfumada con nuevos perfumes más gratos todavía. Y cuando me hayan rogado muchas veces, volveré a mírar a mi mujer, pero enseguida levantaré los ojos para no verla más. Y guardaré esta prodigiosa compostura hasta que terminen por completo todas las ceremonias.

Entonces mandaré a algunos de mis esclavos que cojan un bolsillo con quinientos dinares en moneda menuda, y la tiren a puñados por el salón, y repartan otro tanto entre músicos y cantoras y otro tanto, a las doncellas de mi mujer. Y luego las doncellas llevarán a mi esposa a su aposento. Y yo me haré esperar mucho. Y cuando entre en la habitación atravesaré por entre las dos filas de doncellas. Y al pasar cerca de mi esposa le pisaré el pie de un modo ostensible para demostrar mi superioridad como varón. Y pediré una copa de agua azucarada, y después de haber dado gracias a Alah, la beberé tranquilamente. Y seguiré no haciendo caso a mi mujer, que estará en la cama dispuesta a recibirme, y a fin de humillarla y demostrarle de nuevo mi superioridad y el poco caso que hago de ella, no le dirigiré ni una vez la palabra, y así aprenderá cómo pienso conducirme en lo sucesivo, pues no de otro modo se logra que las mujeres sean dóciles, dulces y tiernas.

Y en efecto, no tardará en presentarse mi suegra, que me besará la frente y las manos, y dirá: “¡Oh mi señor! dígnate mirar a mi hija, que es tu esclava y desea ardientemente que la acompañes, y le hagas la limosna de una sola palabra tuya” Pero yo, a pesar de las súplicas de mi suegra, que no se habrá atrevido a llamarme yerno por temor de demostrar familiaridad, no le contestaré nada. Entonces me seguirá rogando, y estoy seguro de que acabará por echarse a mis pies y los besará, así como la orla de mi ropón. Y me dirá entonces: “¡Oh mi señor! ¡Te juro por Alah que mi hija es virgen! ¡Te juro por Alah que ningún hombre la vio descubierta, ni conoce el color de sus ojos! No la afrentes ni la humilles tanto. Mira cuán sumisa la tienes. Sólo aguarda una seña tuya para satisfacerte en cuanto quieras”. Y mi suegra se levantará para llenar una copa de un vino exquisito, dará la copa a su hija, que enseguida vendrá a ofrecérmela, toda temblorosa.

Y yo, arrellanado en los cojines de terciopelo bordados en oro, dejaré que se me acerque, sin mirarla, y gustaré de ver de pie a la hija del gran visir delante del ex vendedor de cristalería, que pregonaba en una esquina: ¡Oh gotas de sol! ¡Oh senos de adolescente! ¡Ojos de mi nodriza! ¡Soplo endurecido de las vírgenes! ¡Oh cristal! ¡Ombligo de niño! ¡Cristal ¡Miel coloreada! ¡Cristal! Y ella, al ver en mí tanta grandeza, habrá de tomarme por el hijo de algún sultán ilustre cuya gloria llene el mundo. Y entonces insistirá para que tome la copa de vino, y la acercará gentilmente a mis labios. Y furioso al ver esta familiaridad, le dirigiré una mirada terrible, le daré una gran bofetada y un puntapié en el vientre, de esta manera…”

Y mi hermano hizo ademán de dar el puntapié a su soñada esposa y se lo dio de lleno al canasto que encerraba la cristalería. Y el cesto salió rodando con su contenido. Y se hizo añicos todo lo que constituía la fortuna de aquel loco. Ante aquel irreparable destrozo, El-Aschar empezó a darse puñetazos en la cara y a desgarrarse la ropa y a llorar. Y entonces, como era precisamente viernes e iba a empezar la plegaria, las personas que salían de sus casas vieron a mi hermano, y unos se paraban movidos de lástima, y otros siguieron su camino creyéndole loco. >>

Engendros en un pedestal: Las mil y una noches

<< ¡Amigo: no te fíes de la mujer; ríete de sus promesas! ¡Su buen o mal humor depende de los caprichos de su vulva! (..) ¡Sería verdaderamente un prodigio único ver salir a un hombre sano y salvo de la seducción de las mujeres! >>

Es la historia de dos reyes hermanos que descubren en sus mujeres (que son muchas) la infidelidad sexual con sus esclavos, en cuanto se ausentan un tiempo. Estos dos esclavistas, tras recibir esta “ofensa” empiezan a teorizar sobre la naturaleza de todas las mujeres, pues lo normal para ellos debería ser no sentir pasiones ni deseos de libertad aceptando su destino con la misma alegría que estos jerarcas tienen interiorizada su posición.

Estos reyes emprenden un viaje para descubrir en el resto de reinos infidelidades parecidas a la suya y recibir consuelo con ello. Encuentran inmediatamente a un ser sobre-natural (Efrit) que ha robado una mujer y la ha encerrado en un arca. Cuando el efrit duerme, la mujer esclava que ha descubierto la presencia de ambos reyes, les pide sexo con amenazas.

Este episodio les da a los hermanos la convicción de que las mujeres son algo despreciable, y se disponen a violar a todas las niñas vírgenes de sus reinos, para después matarlas. Previamente habían degollado a sus mujeres y a sus esclavos por aquella infidelidad. Durante tres años un visir les trae las vírgenes, y los padres de familia empiezan a huir del reino para proteger a sus hijas.

Luego de esos tres años quedan muy pocas vírgenes en el reino y un día el visir no encontró ninguna virgen para llevar al rey. Entonces recibe de su propia hija, mujer de buena educación y amplias lecturas, la petición de ser la esposa del rey, con el objetivo de salvar a las niñas del reino calmándole con sus historias. Pero el visir le intenta quitar de la cabeza tal idea contándole una fábula: el asno y el buey.

En tal cuento el asno pretende ayudar al buey con consejos para evitar el trabajo, dejando de comer y fingiendo enfermedad, pero es oído por el labrador, que había recibido de Aláh el don de comprender a los animales, y lo hace trabajar en su lugar. Entonces el asno se arrepiente de su intento de ayuda y le dice al buey que debe volver a comer para trabajar porque ha oído que lo llevan al matadero si no. El buey reanuda la ingesta y amanece contento, listo para el trabajo dando saltos. El labrador lo ha oído todo y cuando ve el numerito comienza a reirse y su mujer le pregunta ¿de qué te ries?, a lo que responde que no puede decírselo. La mujer mal interpreta que su silencio tiene que ver con ella y lo presiona sin descanso para que hable. Entonces el labrador escucha a un gallo hablando con un perro, presumiendo de manejar a 40 gallinas sin problema, mientras que él sufre sólo con una mujer. El gallo recomienda una buena paliza y el labrador toma el consejo y le pega a su mujer hasta que arrepentida le besa los pies.

La fábula no hace efecto y la hija del visir insiste a su padre, que accede. La muchachita pide a su hermana que la visite por la noche, para que sea testigo de cómo cambiará el carácter del rey sirviéndose de cuentos e historias, pero cuando la hermanita llega al lugar, el rey la desvirga.

A partir de ahora la hija del visir contará historias de forma intercalada, haciendo una pausa al amanecer y continuando cada noche, con la amenaza de ser ejecutada en cuanto termine. De esta forma se extiende las mil y una noches.

Lo que predomina en los cuentos es la desconfianza, la venganza, el bien obrar bajo miedo, el culto por el lujo y el placer.., sirviéndose de la magia, encantamientos, maldiciones, así como la figura de efrits (genios) para recrear todo tipo de situaciones que hagan interesante el relato.

La chica se salva porque en esos tres años queda embarazada dos veces dando a luz a tres niños, y esto es lo que logra enternecer el carácter del Rey, convirtiendo a estas dos hermanas en mártires de la causa.

Lamento haber contado así el final (no mientan, no la iban a leer). Intentaré en una segunda entrada explicar algunas de las historias más conocidas que cuenta esta chica, como Aladdino, Alí Babá o Simbad el marino. Para ello tendré que leerla al completo. Esto me permitirá darles una idea más concreta de qué es lo que triunfa verdaderamente en la obra, ya que el haber consultado el final por adelantado no me ha permitido comprenderlo.

Mi predicción es negativa. Esto es un engendro de libro, de principio a fin, que ha sido puesto en un pedestal por las élites de todas las épocas desde su publicación, y que sigue sirviendo como modelo para cuentos “infantiles”, lo que resulta terrorífico.

El Pueblo debe comprender y rechazar esta pseudo-sabiduría en el camino a su liberación.

La mayor mentira es histórica: 1.000 años de Asamblea OCULTADAS

Esta es nuestra mayor baza contra el Poder. Félix lo califica como “descubrir el Mediterráneo” en el audio, quiere decir, como si alguien gritase: ¡es que el Mediterraneo está ahí!, pues así de descarada e impresionante es la ocultación del COMUNAL.

No sólo unas tierras y unos bienes de uso común, sino todo el conjunto de relaciones de apoyo mutuo que llevan aparejadas.

Estamos hablando de más de mil años de asamblearismo que las élites quieren enterrar en el olvido más absoluto, para que los pueblos de la Península Ibérica no sean capaces de levantarse nunca más. Incluso quieren exterminarnos, sustituirnos étnicamente, esterilizarnos si hace falta, ya que el Pueblo Ibérico significó para el Imperio el dolor de cabeza más grande que se recuerda.

Viviríamos hoy día en Europa como viven en las peores dictaduras islámicas, con compra-venta de seres humanos, harenes de mujeres, etc. si no fuera por la resistencia heroica que dieron los pueblos de esta península, a través del esfuerzo consciente, guiados por la cosmovisión del Cristianismo Original.

Y por supuesto esto se hubiera extendido a América, si los conquistadores europeos no hubieran tenido ese LASTRE de la RESISTENCIA DE SU PROPIA POBLACIÓN, hubieran tenido vía libre absoluta para hacer lo que quisieran en América. Esto hay que comprenderlo también. Tendríamos un planeta totalmente esclavizado. Más o menos lo que nos espera para los proximos siglos si no hacemos retroceder de nuevo al Imperio.

Feminismo, Enfrentamiento y Alcohol

Aquí el anuncio de CERVEZA.
El último disparate publicitario feminista es una burla a la inteligencia. Lo he visto en un anuncio aquí en internet (no tengo TV). Primero salía Lola Flores hablando de “poderío” y todos los cristales de la casa estallaron cuando una “actriz” (persona que cobra por fingir) lo ha intentado relacionar con el “empoderamiento” feminista.

¿Qué tiene que ver? NADA en absoluto. El Poderío al que se refiere Lola Flores es una forma de virtud; es la fuerza con que se expresa “el carácter de una cultura” en el lenguaje, el cante o el baile de sus individuos.

El Empoderamiento feminista es una forma de “enfrentamiento social” que busca REFORZAR la tiranía que tenemos encima.

Es ridículo. ¿Qué lucha de liberación recibe apoyo en forma de anuncios publicitarios? las FALSAS luchas que no vienen a liberar nada, sino a someternos más todavía. Para colmo es un anuncio de CERVEZA, quiere decir, que nos liberan quienes nos venden el alcohol..

Divide y vencerás.

Para salir del agujero en que la humanidad ha caído, unos pueblos desde hace más tiempo que otros, necesitamos SER DIFERENTES a ese PODER que nos está sometiendo, es de sentido común, pero el Feminismo busca SER LO MISMO que él.

Como si fueran niñas y niños pequeños, hay que desmenuzarles la realidad para que sean capaces de comprenderla, ofreciéndoles ejemplos y razonamientos que estén a su altura infantil.

¿Quién hace las guerras? no se han dado cuenta de la diferencia que hay entre “Pueblo(s)” y “Grupos de Poder”, NO SE HAN DADO CUENTA. Una cosa es la gente de a pie, el pueblo llano, y otra cosa son las organizaciones que buscan someter a los pueblos llanos, adueñarse de recursos naturales, provocar flujos de inmigración, por medio de conflictos económicos y bélicos, y cada vez más por medio de ingeniería social.

Precisamente el Feminismo es una herramienta DE los GRUPOS DE PODER para ENFRENTAR al pueblo llano desde la base. Esto no admite discusión, pues tiene su propio Ministerio dentro del Estado y en las grandes empresas hay cada vez más “cátedras” feministas. Los ejércitos (esos que hacen las guerras) imparten cursillos sobre feminismo, así como tenemos feminismo en anuncios y películas.. ES EL PODER, NO ES EL PUEBLO.

Para SER DIFERENTES al Poder hay que actuar de forma INVERSA a él:

Si el Poder nos obliga a competir, nosotros debemos compartir.

Si el Poder nos impide la Transmisión Natural de Cultura entre generaciones, padres y madres a hijas e hijos, nosotros debemos recuperarla (esto implica construir un modelo económico que nos permita dejar de mandar a los niños y niñas a la escuela, recuperando con ello los vínculos afectivos que ahora mismo esa “educación” debilita).

Precisamente el poderío del que habla Lola Flores se TRANSMITE generación tras generación, a través de MODELOS, y precisamente esa transmisión está siendo INTERRUMPIDA por un poder que FABRICA LA CULTURA EN SERIE.

Espero que nadie se asuste al escuchar: “dejar de mandar a los niños y niñas a la escuela”. En la escuela es donde comienza el enfrentamiento, el alejamiento de los vínculos familiar-comunitarios. No podemos permitir que nos eduquen unos funcionarios, sin cariño en muchos casos. La educación debe ser “dentro de la comunidad”, por quienes tienen vínculos de afecto con los niños y niñas (su familia y sus vecinos).

Y si el “modelo industrial” no puede continuar sin aquella especialización forzosa, ¡qué le vamos a hacer! (mejor, porque lo está destruyendo todo). Lo importante es el SER HUMANO, el bajar como sea esa “tasa de suicidios” (3.500 al año en España), tasa de drogadicción y depresión, así como los índices de violencia. Todo viene del mismo sitio.

Recientemente he terminado el libro de John Taylor Gatto “Historia secreta del sistema educativo”, que les recomiendo con furor. El sistema educativo está diseñado para someter a los pueblos, para destruir su cultura natural y reemplazarla por la cultura masiva industrial.

A quien todavía tenga dudas acerca de la viabilidad del modelo industrial, además de la lectura del libro le sugiero que vaya a trabajar a una fábrica, a una mina, una maquila o a cargar bultos en un puerto, antes de sugerirnos a los demás que lo hagamos, quitándose él o ella de en medio con el “hubieras estudiado”. ¿Cómo que “hubieras estudiado”? es INHUMANA la sociedad que se crea de esa forma. Todos los problemas que tenemos encima vienen de ese enfrentamiento obligatorio.

A la Universidad van las personas buscando “esquivar los trabajos más duros”, ¿qué comunidad puede salir de ahí? una anti-comunidad.

Otro libro contra la educación masiva: “La bala y la escuela” de Pedro García Olivo. Nos explica cómo están destruyendo la cultura indígena imponiendo nuestros modelos educativos, para someter a aquellos pueblos. Es triste que todavía haya personas (muchísimas) pensando que llevar escuelas a los pueblos indígenas es hacerles algún bien. Reseña al libro en este mismo blog.

Historia de Corea del Norte

Mi objetivo con este extracto no es defender al gobierno de Corea del Norte, sino llamarles a desconfiar de cualquiera que pretenda despertar en ustedes sentimientos de cualquier tipo hacia de Corea del Norte sin antes haberles revelado esta información:

<< La imagen que habitualmente transmiten los medios de comunicación occidentales sobre el pueblo norcoreano es poco menos que el de un conjunto uniforme de seres sin mayor capacidad de discernimiento personal y que tan solo siguen ciegamente a un líder que les ha lavado el cerebro y los tiene sometidos. Con independencia de que en un régimen político de la naturaleza del que actualmente rige los destinos de Corea del Norte se impongan líneas de pensamiento generalizadas desde la infancia y en todos los estamentos, la simplificación de basar el carácter de la sociedad norcoreana exclusivamente en este aspecto no se corresponde con la realidad.

Este pueblo, considerado como el más homogéneo del mundo en todos los aspectos, étnico, lingüístico, histórico, cultural y religioso, tiene su propia personalidad y además muy acusada, forjada a lo largo de los años, en definitiva, una idiosincrasia tan específica como ampliamente desconocida. Para entender la mentalidad, las actitudes y las reacciones de este pueblo asiático, más allá del contexto político, es imprescindible conocer su historia reciente. Solo así se podrá comprender la animosidad y el resentimiento de los norcoreanos hacia Estados Unidos y sus aliados, especialmente Japón, y, por extensión, la predisposición contra el mundo occidental y capitalista, representado de modo inmediato por Corea del Sur, visto este conjunto como una amenaza que solo espera el momento para volver a atacarlos.

Durante el siglo 19, Corea era un reino ermitaño, contrario a establecer relaciones diplomáticas y comerciales con los países occidentales. Corea prefería mantener una alianza con una China que también pugnaba por librarse de la injerencia occidental. La primera guerra sino-japonesa, 1894- 1895, fue motivada principalmente por el dominio de Corea, alzándose Tokio con la victoria. En 1897, el emperador Gojong proclamó el Gran Imperio de Corea, que significaba dejar de ser el apéndice de China que llevaba siendo desde 1636. Japón, convertida en potencia industrial, se anexionó el Imperio de Corea en 1910 para explotarlo económicamente. El gobierno nipón promovió la llegada a la península coreana de agricultores y pescadores japoneses, a los que hacía entrega gratuita de tierras o se las vendía a un precio simbólico. Mientras los coreanos pasaban hambre, los japoneses se llevaban la mayor parte de las cosechas de arroz para alimentar a su propia población. Los japoneses consideraban a los coreanos como étnicamente inferiores y no se reprimieron a la hora de aplicar sobre ellos las mayores crueldades. Entre las barbaridades cometidas con el pueblo coreano destaca de modo notable el empleo de las denominadas eufemísticamente mujeres de consuelo, que fueron forzadas a prestar servicios sexuales a los soldados japoneses durante la guerra del Pacífico, 1931-1945. Estas mujeres procedían principalmente de Corea, estimándose que al menos fueron empleadas unas 200.000 coreanas, de las cuales unas 150.000 morirían durante la guerra Además, los ocupantes japoneses llevaron a cabo una acusada política de asimilación.

Esto hizo que algunos intelectuales coreanos se rebelaran e intentaran conservar su cultura y sus valores, lo que costó miles de vidas en toda la península a partir de 1919. Aunque el movimiento fracasó, impregnó a los coreanos de fuertes sentimientos patrióticos y anticoloniales. Los coreanos no se librarían de los japoneses hasta que estos fueron derrotados en la Segunda Guerra Mundial, pero inmediatamente cayeron en las garras de los vencedores de la contienda. Finalizada la conflagración mundial, en 1948 la Unión Soviética y Estados Unidos acordaron dividir la península coreana por el paralelo 38, quedando el norte ocupado por tropas soviéticas y el sur por las estadounidenses. En el norte se estableció un gobierno comunista y se agudizaron las tensiones a ambos lados del paralelo. Con la finalidad de unificar de nuevo la península, Corea del Norte, apoyada desde Moscú por Stalin, invadió Corea del Sur en junio de 1950. La razón esgrimida por el entonces líder norcoreano, Kim Il-sung, para adoptar esta decisión fue que los simpatizantes comunistas que vivían en Corea del Sur habían sido brutalmente reprimidos por el régimen militar en el poder en Seúl. Washington, con el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas, tomó la decisión de rechazar la ofensiva del Norte, ante el temor de que el comunismo se extendiera por toda la península. Si bien en un principio los bombardeos estadounidenses sobre bases militares y otros objetivos estratégicos parecían ser suficientes para frenar la ofensiva norcoreana, la entrada de China en el conflicto de parte de Pyongyang hizo que la balanza se inclinara del lado de los atacantes. Pekín, que no podía permitir que las tropas estadounidenses se plantaran en su frontera, lanzó incesantes oleadas de sus soldados al combate, los cuales, aunque deficientemente equipados, empezaron a causar numerosas bajas a los norteamericanos.

Fue entonces cuando el general en jefe estadounidense, Douglas MacArthur, decidió lanzar la Operación Estrangular, una guerra aérea total, con la finalidad de doblegar lo antes posible al Norte. A partir de ese momento, Corea del Norte fue sometida a un inmisericorde, despiadado y sistemático bombardeo que arrasó hasta las más pequeñas poblaciones. Aunque los datos varían según las fuentes, las cifras son escalofriantes. En los tres años de guerra se pudieron lanzar unas 650.000 toneladas de bombas sobre Corea del Norte, incluyendo más de 35.000 toneladas de napalm, que habrían reducido a escombros a más de 600.000 viviendas, 5.000 escuelas y un millar de centros sanitarios. Cuando se acabaron los objetivos urbanos, comenzaron a bombardear pantanos y presas, lo que provocó la inundación de granjas y destruyó las cosechas. En comparación, Estados Unidos arrojó más toneladas de bombas en Corea del Norte que en todo el Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial, y se destruyeron más ciudades que en Alemania o Japón. Treinta años después de finalizada la conflagración, el general del Ejército del Aire Curtis E. LeMay, que había sido jefe del Mando Aéreo Estratégico durante la guerra, afirmaba sin rubor a la Oficina de Historia de la Fuerza Aérea estadounidense que se había aniquilado alrededor de un 20% de la población norcoreana.

Para hacernos una mejor idea de la magnitud de la masacre, baste decir que durante la Segunda Guerra Mundial, y a pesar de los intensos bombardeos sufridos, el porcentaje de la población británica fallecida fue del 2%. Y todavía se podría haber superado la cifra de los tres millones de norcoreanos muertos pues el general Douglas MacArthur propuso lanzar entre treinta y cincuenta bombas atómicas sobre el Norte, pensando que así pondría fin a la guerra en diez días, como reconoció en una entrevista al poco de acabar la guerra. Kim Il-sung fue considerado por su pueblo como el héroe que hizo frente al todopoderoso Estados Unidos y le impidió conquistar su país. Esta imagen de resistencia heroica, a la que el pueblo norcoreano rinde devoción, ha sido posteriormente heredada por Kim Jong-il, su hijo, y por Kim Jong-un, su nieto y actual líder supremo. Por más que el mundo occidental considere a Corea del Norte como un país con una población a la que hay que librar a cualquier precio de la tiranía de una dictadura comunista hereditaria, incluida desde hace años en la lista estadounidense de países rebeldes o del Eje del Mal, y liderada por un excéntrico personaje maligno y torpe, los norcoreanos se ven a sí mismos de un modo bien distinto: como un pueblo determinado a seguir resistiendo la injerencia extranjera. La población norcoreana no ha olvidado las demoledoras incursiones aéreas, motivo por el cual apoya sin fisuras los grandes esfuerzos hechos por el gobierno de Pyongyang, de forma obsesiva, para dotarse de potentes defensas antiaéreas activas y pasivas, instalaciones subterráneas y refugios, así como para disponer de un armamento nuclear que disuada a cualquier posible agresor. En definitiva, la historia arroja suficientes motivos por los cuales los ciudadanos norcoreanos repudian cualquier acción que pueda provenir de Estados Unidos o Japón, sin necesidad de que se los presione políticamente. Es un sentimiento nacional que han interiorizado y que no será arrancado aunque cambiara el régimen político. Con este ejemplo tan ilustrativo se demuestra la importancia de conocer la historia para entender la idiosincrasia de los pueblos contra los que se pretende actuar, pues puede que cualquier movimiento esté condenado al fracaso de antemano.>>

Extracto del libro de Pedro Baños: “Así se domina el mundo”

Después de haber comprendido algo de su historia se puede realizar algún juicio. Yo creo que la brecha entre poseedores y desposeídos que hay en ese país no se justifica de ninguna forma. Pero esa brecha es la misma que hay en otros muchos países, sean capitalistas o comunistas. El adoctrinamiento es hoy omnipresente en el mundo, ninguno de nuestros países puede criticar sin exponerse a la misma crítica.

Sólo situándonos desde una revolución convivencial comunal-asamblearia podemos ofrecernos como modelo de imitación ante otras sociedades.

Enfrentar la Teoría de la Infección


¿Cuál es la ganancia en términos de comprensió al reducir un conjunto de causas que pueden llevar a enfermar un cuerpo, en la idea de “infección por un virus”? Nos han acostumbrado a pensar que esas causas vienen a empobrecer el “sistema inmunológico”, permitiendo el ataque. Pero esas causas por sí solas son suficientes (provocan acidez y acumulan toxinas) y no necesitan “el remate” de ningún ser fantasmal (para colmo inerte) que lleva siendo acusado como mínimo 200 años, desde cuando no se podía ni distinguir al microscopio, y que aparece de forma nada casual, siempre en condiciones parecidas (porque las bacterias que lo generan vienen a limpiar).

No me puedo enfrentar sin datos a hechos tan lejanos en el tiempo, sólo puedo tomar los que son cercanos y extrapolar las causas para sugerir la explicación de aquéllos. Por ejemplo el SIDA, un padecimiento de drogadictos, como Freddie Mercury. Sobre las epidemias de los últimos dos siglos hay buenos libros, que apuntan también a las malas condiciones de vida, desnutrición, productos químicos, y a los propios remedios que se intentaron aplicar (medicamentos y vacunas), que empeoraron en mucho la situación (como vemos hoy). En el pasado también se hacían ungüentos y pócimas muy agresivas, como las que describe Eleanora McBean, tratamientos que mataban por sí solos a las personas.

Es interesante la mención que hace a que esas grandes “campañas”, como yo llamaría en parte a las epidemias, fuesen aprovechadas para aplacar movimientos de resistencia popular y aplicar grandes cambios económicos. Y es que la idea de un “ataque desconocido” (infección) se usa desde hace mucho, en la dominación, pues parecen ser uña y carne las malas condiciones de vida en sociedades que están siendo tiranizadas. Podemos pensar un escenario similar al que tenemos hoy, con las élites y todo tipo de sanguijuelas sacando partido del miedo y de los falsos remedios. Situaciones que son provocadas por sus políticas, sus agresiones al entorno y sus prácticas productivas, se ven empeoradas hasta extremos que llevan a esos millones de muertos.

Los ejércitos que se desplazan pueden estar mal alimentados, comen siempre lo mismo, poca fruta, mucho trigo y carne. Estresan sus cuerpos por largas jornadas, descuidando también el aseo, y estresan sus mentes, alejados de los afectos y esperando a provocar daños, exponerse al combate.

Esas grandes mortalidades se dan siempre en períodos imperiales, de auge del modo de vida urbano, con gran deforestación y alimentación de monocultivo, grandes extensiones dedicadas al trigo y mucho consumo de carne, y drogas, muy extendidas siempre en las sociedades tiránicas.

Sí que hay que meter también el tema de la fauna microbiana que es alterada de forma brusca con la deforestación, pero sigue sin poder llamarse “infección”, sino una asimilación por la fuerza de un material que pasa a constituirnos, y provoca cambios que están aún mal estudiados, pues la investigación sigue aferrada a aquella teoría. Cuando habla por ejemplo de invasiones, se dice que los nativos no enfermaban, ¿cómo puede una partícula “ser infecciosa” en unos cuerpos y en otros no? ¿todos los nativos tenían buena “inmunidad”? para mi no hay duda que hablamos de asimilación, no de infección.

La falsa Teoría de la Infección (2016) https://www.youtube.com/watch?v=qkGDtCTeIQU

La gripe porcina desenmascarada https://www.ivoox.com/gripe-porcina-desenmascarada-1-audios-mp3_rf_65866688_1.html

Sistema Curativo por Dieta Amucosa https://www.ivoox.com/sistema-curativo-dieta-amucosa-audios-mp3_rf_49547763_1.html

Las enfermedades, las vacunas y la historia olvidada https://www.ivoox.com/desvaneciendo-ilusiones-las-enfermedades-vacunas-la-audios-mp3_rf_49161052_1.html

La transformación de la Evolución https://www.ivoox.com/transformacion-evolucion-audios-mp3_rf_38084270_1.html

¿De dónde viene el vicio?

Encontramos en el extracto que les traigo, de la obra de Fénelon, la intención de prevenir las malas costumbres desde “proyectos educativos”, quiere decir, pueblos que no son capaces de “ser por sí mismos” y necesitan la labor de castas intelectuales dirigentes. Hay que elogiar al menos que su objetivo sea ese, pues hoy tenemos lo contrario, el dominio basado en la degeneración. Y esto es interesante porque evidencia que hay una “causa primera” capaz de corromper a los pueblos aunque sus élites no lo pretendan (de alguna parte / de algunas prácticas han salido esas élites).

Muchas de las actividades que recomienda son causas de corrupción en sí mismas (los espectáculos). Son parches que hoy día se han perfeccionado y trabajan abiertamente para empeorar la situación, quiere decir, demuestra que nunca nos hicieron bien. Pero, ¿es el ocio el problema? no puede serlo, porque las sociedades más pacíficas que se han conocido / se conocen (recolectores) disfrutan de mucho tiempo libre, por tanto habrá que encontrar qué convierte el ocio en vicio.

<< Mentor decía que los niños pertenecían menos a sus padres que a la república, porque son hijos del pueblo, y constituyen su esperanza y su fuerza: cuando se han pervertido, ya no es tiempo de corregirlos. No hasta excluirlos de empleos, en viendo que se hacen indignos de ellos; mejor es prevenir el mal que tener que castigarlo. El rey, añadía, que es padre de todo su pueblo, lo es mas particularmente de la juventud, que es la flor de la nación. En la flor se ha de preparar el fruto: que no se desdeñe pues el rey de velar y de procurar que velen sobre la crianza que se da a los niños: que cuide con esmero de hacer guardar las leyes de Minos, que mandan educar a los niños en el desprecio del dolor y de la muerte. Que pongan la honra en huir de los placeres y las riquezas: que la injusticia, la mentira, la ingratitud y la molicie se tengan por vicios infames. Que se les enseñe desde la tierna infancia a cantar las alabanzas de los héroes que han sido amados de los dioses, que han acabado hazañas generosas por su patria, y que han mostrado su valor en los combates: que el encanto de la música se apodere de sus almas para endulzar y purificar sus costumbres. Que aprendan a ser afectuosos con sus amigos, fieles con sus aliados, justos con todos los hombres, hasta con sus más crueles enemigos: que teman menos la muerte y los tormentos que el más leve remordimiento de su conciencia. Si se inculcan temprano esas grandes máximas en el corazón de los niños, facilitándoles la entrada en él por medio de la dulzura del canto, pocos habrá que no se inflamen con el amor de la gloria y la virtud. Mentor añadía que era esencial establecer escuelas públicas para acostumbrar la juventud a los ejercicios más rudos del cuerpo, y para evitar la molicie y la holganza, que corrompen las mejores índoles: quería una variedad grande de juegos y espectáculos que animaran a todo el pueblo, y que ejercitaran principalmente los cuerpos, a fin de hacerlos diestros, flexibles y vigorosos: además proponía premios para excitar una noble emulación. Sin embargo, lo que más apetecía para las buenas costumbres era que los jóvenes se casaran temprano, y que los padres, sin mira alguna de interés, les dejaran elegir mujeres de formas e ingenio capaces de ganarles el corazón con sus gracias. >>

Ibn Tufail y el Control del Caos: ¿Cantidad o Cualidad?

El relato que nos ofrece “Ibn Tufail, el filósofo autodidacto” es la típica historia, presente también en la mitología romana (Rómulo y Remo), del inicio de la civilización desde un personaje de alto linaje que es criado por animales, y que sin necesidad del conocimiento heredado generación tras generación es capaz de elevarse en la comprensión del mundo. Hayy Ibn Yaqzan es criado por una gacela y comprende cuando ésta muere, tras diseccionarla, que en su interior habitaba el alma. Toda una exhibición de conocimiento especulativo.

Es además una muestra de que prácticas en un principio positivas pueden usarse también para el mal. Estos iluminados superiores seguidores de Aristóteles (el mayor especulador sobre la Tierra) usan las prácticas ascéticas (la vida frugal, sobre todo el ayuno) para legitimarse sobre el populacho al que gobiernan (recordemos que en el Islam las élites son religiosas).

Diría que su principal error está en reducirse a tales prácticas. Pienso que es el conjunto de una vida frugal más la relación de mutuo servicio con el entorno y los iguales (cooperación entre especies, lo que es retratado por ejemplo en El jardín de las delicias), el que nos pueda llevar a recuperar ese estado superior, pero estos místicos primero sostienen relaciones de dominio con todo lo que les rodea, y sólo las disminuyen en cantidad, se alejan de la Masa, retirándose a la soledad tras desprenderse de sus bienes, planteando esa solución individual, y luego volver para re-educar a esa masa tras haber alcanzado esa superioridad.

Se tienen por redentores de la humanidad por medio de la instrucción del vulgo. Son ellos quienes deben educar a la plebe para que ésta sea como ellos. No comprenden que la solución venga de la interacción comunitaria, del convivir y compartir, transmitiendo modelos de comportamiento y de trabajo en igualdad.

Es una forma de control de caos que está lejos de comprender la verdadera raíz del mal, a mi juicio en la calidad de las costumbres y no sólo en la cantidad. Reducen la cantidad de bienes consumidos y de relaciones convivenciales, pero yo diría que no es la cantidad sino la calidad / cualidad de estos bienes y relaciones.

De ahí que hayan acabado construyendo las peores tiranías posibles desde sus altos estados iluminativos.